El pasado martes, día 3 de febrero, tuvo lugar el Cisco AI Summit 2026
El evento reunió a algunos de los principales actores del ecosistema tecnológico y dejó varios mensajes clave sobre el impacto real —y muy cercano— de la Inteligencia Artificial (IA) en el desarrollo de software y, por extensión, en la ciberseguridad.
El dato que lo cambia todo

Aunque la jornada se extendía durante varias horas, bastaron las primeras ponencias para confirmar algo que muchos intuíamos: el desarrollo de software está entrando en una fase de transformación profunda, impulsada por la madurez de los modelos de IA generativa.
Uno de los momentos más llamativos llegó al inicio del evento, cuando, Jeetu Patel, Chief Product Officer de Cisco, afirmó que actualmente el 70 % de los productos de Cisco ya incorporan código desarrollado mediante IA. Pero el mensaje fue aún más lejos: en un plazo aproximado de un año, la compañía prevé comercializar productos generados al 100 % por inteligencia artificial.
Este no es un mensaje menor. Hablamos de uno de los principales fabricantes de tecnología de red y seguridad del mundo anticipando un cambio estructural en cómo se concibe, desarrolla y mantiene el software.
La idea fue posteriormente reforzada por Sam Altman — Director Ejecutivo de OpenAI—, quien destacó el papel de herramientas como Codex como un pilar fundamental del futuro del desarrollo de software, reconociendo incluso que el impacto en el mercado está siendo más rápido de lo esperado.
Del programador al especificador (y validador)
Todo apunta a que el rol tradicional del desarrollador está evolucionando. Cada vez más, el valor no estará tanto en escribir líneas de código como en:
- Definir correctamente los requisitos funcionales y no funcionales
- Especificar condiciones límite y escenarios de fallo
- Validar que el software generado cumple lo esperado

En este contexto, lanzar un nuevo negocio, un MVP o una prueba de concepto será mucho más accesible. Aquellas organizaciones que sepan formular bien el “qué” y el “cómo” podrán obtener resultados funcionales en plazos muy reducidos.
Incluso las tareas de validación y prueba —tradicionalmente intensivas en tiempo y recursos— están siendo progresivamente automatizadas mediante IA, algo que ya venimos observando con herramientas SAST y DAST, ahora potenciadas por modelos más avanzados.
El impacto económico ya es visible

Que esta transformación no es solo teórica quedó claro al día siguiente. Diversos medios económicos informaron de que el NASDAQ perdió cerca de 300.000 millones de dólares tras el anuncio de nuevas herramientas de IA para desarrollo de software, entre ellas una solución de Anthropic, competidora directa de Codex.
El mensaje del mercado es claro: el modelo tradicional de muchas empresas de software está bajo presión, y la IA generativa es el principal catalizador de este cambio.
Oportunidades… y nuevos riesgos en ciberseguridad
Desde el punto de vista de la ciberseguridad, este escenario abre una doble vía:

- Oportunidades para crear nuevos productos y servicios, más rápidos de desarrollar y más adaptables.
- Nuevos vectores de ataque, potencialmente mucho más sofisticados.
No es difícil imaginar escenarios en los que agentes de IA generen código malicioso de forma dinámica, adaptándolo en tiempo real a la infraestructura comprometida. Hablamos de malware capaz de mutar constantemente, ajustando su comportamiento para evadir controles y mecanismos de detección tradicionales.
En ese contexto, la frontera entre desarrollo legítimo y uso malicioso de la IA será cada vez más difusa, lo que obligará a replantear estrategias defensivas.
Cisco AI Defense y el auge de la seguridad basada en IA
No sorprende, por tanto, que Cisco haya lanzado iniciativas como Cisco AI Defense, orientadas a proteger entornos donde la IA no solo es una herramienta, sino un componente central del negocio.

En la misma línea se sitúa Cisco OutShift, una iniciativa menos conocida pero especialmente interesante para entender hacia dónde evolucionan las arquitecturas, los modelos de innovación y la seguridad en entornos altamente automatizados.
Mirando al futuro
La velocidad a la que se están produciendo estos cambios obliga a estar atentos. La IA aplicada al desarrollo de software no es una promesa futura: ya está redefiniendo la forma en que se crean productos, se compite en el mercado y se plantean los riesgos de seguridad.

Para empresas de ciberseguridad como nosotros, el reto no es solo proteger lo existente, sino anticipar escenarios que hace apenas unos años parecían ciencia ficción. Y, al mismo tiempo, aprovechar estas tecnologías para innovar, mejorar procesos y desarrollar soluciones más robustas.
Habrá que seguir muy de cerca estas tendencias. Todo indica que lo más interesante… aún está por venir.







